Dossier La Mar · 1 de 4

Al Mar no se Llega Tarde

IGNACIO BALCELLS

El miércoles 26 de junio desperté confundido. Por una ducha y unas sábanas me había alejado del mar empeñado. El amanecer entre los montes, silencioso como una bajamar, vengó al mar alarmándome. Salí de la pieza, del hotel y de la arboleda como quien escapa de un vehículo estrellado. Y hasta que no avisté de nuevo el mar, muchos kilómetros al norte, no me sentí ileso.

Uno puede llegar tarde a una cumbre, a una isla, a un polo, pero al mar uno no llega tarde. La llegada de uno a la costa coincide siempre con la inauguración del mar.

Fragmento — el texto completo forma parte del archivo de lectura de Carlos Ceruti Lagos.